A los que confiamos y defendemos que innovar es un palanca de cambio económico para personas y países, nos cuesta entender ciertas resistencias sociales contrarias a la innovación. Es vital. Fomenta el progreso y hace que el mundo sea un lugar mejor donde vivir. Incluso creemos en la innovación para resolver los problemas creados por la propia innovación. Pero lo cierto es que no todos pensamos igual y existe un sector de la población reacio a la innovación. Y es un problema de confianza. La innovación no escapa a la pérdida de confianza que experimentan empresas, gobiernos, ONG o medios de comunicación. Según el Edelman Trust Barometer, el grado de confianza en estas instituciones cayó de nuevo en 2015. Y como ellas, también la innovación despierta recelos. Y eso no es bueno para las empresas. ¿Cómo recuperar o lograr la confianza en la innovación? Un asunto para reflexionar.

confianza en la innovación

Confianza en la innovación

“Una hoja de ruta muy útil”
“Una herramienta sistemática de gestión de ideas y un plan de futuro para nuestra empresa”
“Una visualización clara de la planificación de proyectos de innovación”
“Un mapa de acción”
“Una herramienta estratégica que contiene el conjunto de proyectos de innovación a realizar a corto y medio plazo”

Todas estas frases son definiciones del plan de innovación para empresas hechas o acuñadas por sus propios protagonistas, empresarios, gestores o emprendedores que han asumido que cualquier intento de ser innovador requiere un esfuerzo sistemático y cierta planificación. Todos ellos, con los que compartimos aulas casi a diario en nuestro trabajo como formadores en innovación y creatividad, decidieron en un momento dado que si querían ser innovadores y creativos, hacía falta un plan de innovación para su empresa. Para muchos de nuestros lectores puede ser una tarea nueva y dificultosa, así que os dejamos algunas recomendaciones básicas que os ayuden en su elaboración.

plan de innovación para empresas

Plan de innovación para empresas

Fubar Radio es una emisora que sólo puede escucharse online por 2,99 libras mensuales. La startup madrileña 24symbols, que ofrece lectura en streaming, ha roto ciertas reglas del mundo editorial. Los mooc (acrónimo en inglés de Massive Open Online Course) de plataformas como Coursera o edX están cambiando la educación. Webs de lecciones online como www.skillshare.com. Wellaho, una red social que conecta médicos con pacientes. Las colaborativas Uber y Airbnb en el terreno de los viajes y la movilidad urbana. Todos comparten un rasgo en común: son productos y servicios que han optado por innovar en modelos de negocio. Si quieres seguir sus pasos, recomendamos hacerse 6 preguntas previas antes de trastocar un modelo de negocio.

innovar en modelos de negocio

Innovar en modelos de negocio

“Industria creativa y emprendedores lideran la recuperación de Lisboa”. “Industrias creativas podrían generar hasta US$ 15,000 millones al 2021 en Perú”. “Así es el mapa de las industrias creativas y culturales de Valencia”. “La economía naranja emerge con fuerza en América Latina”. Son titulares de periódicos y publicaciones digitales que cada día se pueden leer con más frecuencia. Poco a poco va calando la idea de que la industria cultural y creativa de un país es una fuente de riqueza que debe defenderse. En Repensadores estamos convencidos de ello y por eso apoyamos una iniciativa que trata de impulsar proyectos y empresas de este sector y que dirige nuestro CEO, Juan Pastor Bustamante. Es la Red de Industrias Creativas, que pone en marcha la segunda edición del Programa Ejecutivo de Diseño y Crecimiento para Empresas Innovadoras, impulsada conjuntamente por la Fundación Santillana y el Istituto Europeo di Design (IED Madrid).

Los propios protagonistas de la primera edición, que tuvo lugar la primavera de 2014, nos cuentan su experiencia en este video:

Red de Industrias Creativas. Diseño y Crecimiento para empresas Innovadoras from IED Madrid on Vimeo.

Red de Industrias Creativas

¿Es posible empezar a innovar en 90 días? Segunda parte del post en el que os proponemos el sistema mínimo viable de innovación, que servirá para asegurar que las buenas ideas son alentadas, identificadas, compartidas, revisadas, priorizadas, desarrolladas, recompensadas y celebradas. 

innovar en 90 días

Innovar en 90 días (y 2)